Postcard of a school classroom of dogs (c. 1920).
Te diré que estoy bien, pero si me conoces vas a darte cuenta por medio de mis gestos, palabras y mirada que no es cierto.
Mostré mi lado tierno, se quedó con el perverso,
peleas son en la cama y no quiero salir ileso.
Por un momento quise expresarme, pero note la sonrisa perversa que salió de ti. En ese momento me arrepentí y me volví a esconder.
Aquella noche descubrΓ que la mayorΓa de los seres que consideramos perversos o malvados, en realidad, sΓ³lo son unos solitarios o les faltan modales.
Están las chicas como tú
que traen un chingo de constelaciones
en los párpados y la orilla de las mejillas
esas chicas que cuando aman
su energía embellece su mirada
y su boca es un constante
carrusel de sueñosEstán las chicas como tú
que leen y traen un diario
escriben bonito y te imaginas
perversos encuentros
y charlas profundasEstán las chicas como tú
que cuando les dicen un poema
parece que les salen
pájaros de los ojitos
y su cuerpo tiembla con el eco
de una palabra precisaEstán las chicas como tú
que beben un chingo
y en la mañana
se ven hermosamente confundidas
con las cicatrices visibles
pero ya muy cerradasEstán las chicas como tú
curiosas y un poco torpes
abrazables y deseables
esas chicas deshechas
que toman actitudes bien pendejas
cuando alguien
no sabe tratarlas con indiferencia

